4. Trastorno bipolar o una interrogación por la manía y la pulsión

A partir de la llegada de la psiquiatría de Kraepelin, se conoció a la manía como parte del trastorno bipolar. En el psicoanálisis, desde ya, la ubicamos dentro del campo de las psicosis.
Como veremos en esta emisión, en funcionamiento en dos fragmentos clínicos, en la manía, el delirio mismo es una excitación permanente, una acción realizada hasta el agotamiento, donde se juega la creación delirante de un ser excepcional como resultado del rechazo del inconsciente. 

[Emisión 1: Conceptos para abordar la estructura de las psicosis]

[Emisión 2: ¿Cómo se presentan en la clínica la certeza, la creencia delirante y las alucinaciones?]

Sobre la manía

¿Por qué se da en esta psicosis el impulso a la actividad, esa excitación que no para?

Esa excitación es endógena, es un impulso desamarrado. No piensa, actúa.

La inhibición que crea la posibilidad del pensamiento, como proceso secundario, está fallida.

Veremos algunos textos freudianos de comienzo de su obra, como por ejemplo la carta 52, donde la transcripción de un sistema a otro del aparato psíquico tiene un efecto inhibidor, es una reescritura. Es una inhibición de la descarga pulsional.

La inhibición que crea la posibilidad del pensamiento está fallida. Me refiero no a la inhibición en el yo, sino a la inhibición en la estructura de Sujeto. Es un proceso anterior a la represión.

Hablamos entonces de una falla en la inhibición de la descarga pulsional.

En el caso de la manía, donde prevalece la acción: no pienso, actúo. Estamos frente a una falla en los mecanismos inhibidores de la pulsión como consecuencia de la falla en la constitución simbólica, o sea, por el efecto de la forclusn del Nombre del Padre.

La entrada del Nombre del Padre en lo simbólico acota la pulsión, permite que se posponga la satisfacción y produce pensamiento; es un regulador. Lo simbólico es siempre regulador.

Lacan en el seminario La angustia de 1962-63 se refiere a la manía y nos dice que es la no función de a lo que está en juego.

Se produce la metonimia de un objeto a otro en el registro de lo real. Por eso la manía es el delirio mismo.

Te invito a escuchar y a usar el espacio de comentarios para consultas y observaciones.

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6 respuestas a “4. Trastorno bipolar o una interrogación por la manía y la pulsión”

  1. Think positive

    Por lo visto,las personas tienden a tener actitudes apáticas? Cómo puedo reconocer a una persona que sufra de esta enfermedad ? Me refiero a los síntomas emocionales.
    En todo caso, todas las personas Lo expresan de diferente manera. Estoy en una duda . Alguien podría ayudarme ?
    Gracias.!

    • Liliana Goldin

      Gracias por el comentario. El audio que escuchaste contiene conceptos y parámetros para ubicar la psicosis maníaca. Son elementos teóricos que le sirven al analista en su trabajo con un paciente que le consulta. No es posible aplicar estos ejes para reconocer un sujeto que padece de esta psicosis.
      Saludos

  2. Antonio

    Gracias de nuevo por el audio, Liliana. La no caída del objeto pequeño a provoca la metonimia sin fin. En el caso de la melancolía pura, ¿qué es lo que opera en tanto psicosis? Porqe parece casi lo contraría, la inhibición pura. ¿También tiene que ver con lo pulsional?
    Muchas gracias,
    Antonio.

    • Liliana Goldin

      Hola, Antonio:
      En las psicosis se trata de los caminos pulsionales. Por estructura misma no es posible la constitución del objeto como resto, aparece el objeto en el registro de lo real.
      En la melancolía el sujeto mismo se hace desecho, resto (delirio de indignidad).
      Gracias por tus preguntas.

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